Soneto caído
Tal que un céfiro turbio y que vil surca
la tarde fugaz tras sueños en fuga,
los desdeños brotados de tu ida arca
se apoderan de mí, son una daga
oscilante, con una dura carga,
y cual memoria hecha una filmoteca,
herido por quasares, y hecho llaga
en el pecho, tal golfa enana blanca,
intento descubrirme por perderte
--aunque me cuesten días de placebos
en casa y noches albas en dejarte
ser sólo una galaxia azul de atisbos--
luchando resignado y olvidarte,
pues te digo bye, en un alud de arribos.
la tarde fugaz tras sueños en fuga,
los desdeños brotados de tu ida arca
se apoderan de mí, son una daga
oscilante, con una dura carga,
y cual memoria hecha una filmoteca,
herido por quasares, y hecho llaga
en el pecho, tal golfa enana blanca,
intento descubrirme por perderte
--aunque me cuesten días de placebos
en casa y noches albas en dejarte
ser sólo una galaxia azul de atisbos--
luchando resignado y olvidarte,
pues te digo bye, en un alud de arribos.

